🔸 El legislador asegura que las adecuaciones al proyecto presidencial fortalecen el acceso al agua como derecho humano y evitan su acaparamiento
#CDMX | El diputado Ricardo Monreal señaló que las reformas para expedir la Ley General de Aguas avanzan con consensos tras un proceso de diálogo con organizaciones productoras, especialistas y autoridades, luego de que la iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum generó inicialmente movilizaciones y protestas en diversas regiones del país.
Monreal explicó en su columna de opinión que la regulación del binomio tierra-agua es clave en un contexto de creciente estrés hídrico, donde México enfrenta disputas externas —como la que sostiene con Estados Unidos por el agua del río Bravo— e internos, con entidades y comunidades afectadas por la escasez del recurso. Recordó que, a nivel global, entre 2000 y 2023 se han registrado más de mil conflictos relacionados con el agua, según el Instituto Internacional de la Paz.
El legislador afirmó que las iniciativas presidenciales buscan garantizar el acceso al agua como derecho humano; evitar el acaparamiento y la privatización del recurso; preservar la rectoría del Estado en su administración y distribución; y asegurar su disponibilidad para las futuras generaciones.
Tras un ejercicio de consulta con usuarios, productoras, académicos y especialistas, Monreal informó que se realizaron alrededor de 50 adecuaciones al proyecto original, con el fin de atender las demandas del sector y al mismo tiempo mantener los objetivos planteados por el Ejecutivo federal.
Entre los ajustes más relevantes, destacó que se reforzará el vínculo tierra-agua en la transmisión de derechos de propiedad, con el objetivo de otorgar certeza jurídica a las personas propietarias y evitar conflictos derivados del uso del líquido. Además, se determinó que la combinación de actividades agrícolas y pecuarias no se considerará un cambio de uso, y que se respetarán los volúmenes autorizados en los procesos de renovación.
Monreal señaló que estas modificaciones, construidas gracias a la apertura al diálogo de la presidenta Sheinbaum y del director de Conagua, Efraín Morales López, permitirán que la nueva legislación tenga el respaldo de los actores regulados, lo que calificó como “la mejor fuente de legitimidad”.
Finalmente, afirmó que las reformas retoman el principio histórico de que la tierra y el agua deben pertenecer a quienes las trabajan, no a quienes buscan monopolizarlas o lucrar con ellas.
